حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ سُلَيْمَانَ، حَدَّثَنَا ابْنُ وَهْبٍ، أَخْبَرَنَا ابْنُ جُرَيْجٍ، عَنْ عَطَاءٍ، وَأَبِي الزُّبَيْرِ، عَنْ جَابِرٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ نَهَى النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم عَنْ بَيْعِ الثَّمَرِ حَتَّى يَطِيبَ، وَلاَ يُبَاعُ شَىْءٌ مِنْهُ إِلاَّ بِالدِّينَارِ وَالدِّرْهَمِ إِلاَّ الْعَرَايَا‏.‏
Traducción
Narrado por Sahl bin Abu Hathma

El Mensajero de Allah (ﷺ) prohibió la venta de frutas (dátiles frescos) por dátiles secos pero permitió la venta de frutas en la 'Araya por estimación y sus nuevos dueños podían comer sus dátiles frescos. Sufyan (en otra narración) dijo: "Le dije a Yahya (un subnarrador) cuando yo era apenas un niño, 'Los mecanos dicen que el Profeta (ﷺ) les permitió la venta de las frutas en 'Araya por estimación.' Yahya preguntó: '¿Cómo lo saben los mecanos?'. Respondí: 'Lo narraron (del Profeta (ﷺ) ) a través de Jabir.' Ante eso, Yahya se quedó callado". Sufyan dijo: "Quise decir que Jabir pertenecía a Medina". Se le preguntó a Sufyan si en la narración de Jabir había alguna prohibición de vender frutas antes de que su beneficio sea evidente (es decir, que no haya peligro de que se estropeen o marchiten). Respondió que no.