حَدَّثَنَا إِسْحَاقُ بْنُ وَهْبٍ، حَدَّثَنَا عُمَرُ بْنُ يُونُسَ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبِي قَالَ، حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ بْنُ أَبِي طَلْحَةَ الأَنْصَارِيُّ، عَنْ أَنَسِ بْنِ مَالِكٍ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّهُ قَالَ نَهَى رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عَنِ الْمُحَاقَلَةِ، وَالْمُخَاضَرَةِ، وَالْمُلاَمَسَةِ، وَالْمُنَابَذَةِ، وَالْمُزَابَنَةِ.
Traducción
Humaid narrado
Anas dijo: «El Profeta (ﷺ) prohibió la venta de dátiles hasta que estuvieran casi maduros». Le preguntamos a Anas: «¿Qué significa «casi maduros»?» Él respondió: «Se ponen rojas y amarillas. El Profeta (ﷺ) añadió: «Si Dios destruyera los frutos de los árboles, ¿qué derecho tendría el vendedor a quedarse con el dinero de su hermano (otra persona)?» »