حَدَّثَنَا أَحْمَدُ بْنُ يُونُسَ، حَدَّثَنَا زُهَيْرٌ، حَدَّثَنَا مُوسَى بْنُ عُقْبَةَ، عَنْ سَالِمِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ، عَنْ أَبِيهِ ـ رضى الله عنه ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ مَنْ جَرَّ ثَوْبَهُ خُيَلاَءَ لَمْ يَنْظُرِ اللَّهُ إِلَيْهِ يَوْمَ الْقِيَامَةِ ‏"‏‏.‏ قَالَ أَبُو بَكْرٍ يَا رَسُولَ اللَّهِ إِنَّ أَحَدَ شِقَّىْ إِزَارِي يَسْتَرْخِي، إِلاَّ أَنْ أَتَعَاهَدَ ذَلِكَ مِنْهُ‏.‏ فَقَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ لَسْتَ مِمَّنْ يَصْنَعُهُ خُيَلاَءَ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narrado por Abu Bakra

El eclipse solar ocurrió mientras estábamos sentados con el Profeta (ﷺ) Se levantó arrastrando su manto (por el suelo) apresuradamente hasta que llegó a la mezquita. La gente se volvió (hacia la mezquita) y él ofreció una oración de dos rak'at, con lo cual el eclipse había terminado, nos siguió y dijo: "El sol y la luna son dos signos entre los signos de Allah, así que si ves algo como esto (eclipse), entonces ofrece la oración e invoca a Allah hasta que Él elimine ese estado".