حَدَّثَنَا آدَمُ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، حَدَّثَنَا قَتَادَةُ، قَالَ سَمِعْتُ أَبَا عُثْمَانَ النَّهْدِيَّ، أَتَانَا كِتَابُ عُمَرَ وَنَحْنُ مَعَ عُتْبَةَ بْنِ فَرْقَدٍ بِأَذْرَبِيجَانَ أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم نَهَى عَنِ الْحَرِيرِ، إِلاَّ هَكَذَا، وَأَشَارَ بِإِصْبَعَيْهِ اللَّتَيْنِ تَلِيَانِ الإِبْهَامَ قَالَ فِيمَا عَلِمْنَا أَنَّهُ يَعْنِي الأَعْلاَمَ.
Traducción
Narrado por Ibn Abi Laila
Mientras Hudhaifa estaba en Al-Madain, pidió agua, tras lo cual el jefe de la aldea le trajo agua en una copa de plata. Hudhaifa se lo arrojó y dijo: "Lo he arrojado solo porque le he prohibido usarlo, pero no deja de usarlo. El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: "El oro, la plata, la seda y el Dibaj (una especie de seda) son para ellos (los incrédulos) en este mundo y para vosotros (los musulmanes) en el más allá'.