حَدَّثَنَا مُعَاذُ بْنُ فَضَالَةَ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، عَنْ يَحْيَى، عَنْ عِمْرَانَ بْنِ حِطَّانَ، أَنَّ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ حَدَّثَتْهُ أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم لَمْ يَكُنْ يَتْرُكُ فِي بَيْتِهِ شَيْئًا فِيهِ تَصَالِيبُ إِلاَّ نَقَضَهُ‏.‏
Traducción
Narró Abu Zur'a

Entré en una casa de Medina con Abu Huraira y vio a un hombre haciendo dibujos en lo alto de la casa. Abu Huraira dijo: «Escuché al Mensajero de Allah (ﷺ) decir que Allah dijo: «¿Quién sería más injusto que quien trata de crear criaturas como Mis? Dejad que produzcan un grano: dejad que creen un mosquito». «Abu Huraira pidió entonces un recipiente con agua y se lavó los brazos hasta las axilas. Le dije: «¡0 Abu i Huraira! ¿Es esto algo que me has escuchado del Mensajero de Allah (ﷺ)?» Dijo: «El límite de la ablución depende del lugar al que lleguen los adornos el Día de la Resurrección».