حَدَّثَنَا حَجَّاجُ بْنُ مِنْهَالٍ، حَدَّثَنَا جُوَيْرِيَةُ، عَنْ نَافِعٍ، عَنِ الْقَاسِمِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّهَا اشْتَرَتْ نُمْرُقَةً فِيهَا تَصَاوِيرُ، فَقَامَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم بِالْبَابِ فَلَمْ يَدْخُلْ. فَقُلْتُ أَتُوبُ إِلَى اللَّهِ مِمَّا أَذْنَبْتُ. قَالَ " مَا هَذِهِ النُّمْرُقَةُ ". قُلْتُ لِتَجْلِسَ عَلَيْهَا وَتَوَسَّدَهَا. قَالَ " إِنَّ أَصْحَابَ هَذِهِ الصُّوَرِ يُعَذَّبُونَ يَوْمَ الْقِيَامَةِ، يُقَالُ لَهُمْ أَحْيُوا مَا خَلَقْتُمْ. وَإِنَّ الْمَلاَئِكَةَ لاَ تَدْخُلُ بَيْتًا فِيهِ الصُّورَةُ ".
Traducción
Narró Aisha
He comprado un cojín con imágenes. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se quedó en la puerta, pero no entró. Le dije (a él): «Me arrepiento ante Dios por lo que (de la culpa) he hecho». Dijo: «¿Qué es este cojín?» Le dije: «Es para que te sientes y te reclines». Dijo: «Los creadores de estas pinturas serán castigados el Día de la Resurrección y se les dirá: 'Da vida a lo que has creado'. Además, los ángeles no entran en una casa donde haya pinturas».