حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ سِنَانٍ، حَدَّثَنَا سَلِيمٌ، حَدَّثَنَا سَعِيدُ بْنُ مِينَاءَ، عَنْ جَابِرِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ مَثَلِي وَمَثَلُ الأَنْبِيَاءِ كَرَجُلٍ بَنَى دَارًا فَأَكْمَلَهَا وَأَحْسَنَهَا، إِلاَّ مَوْضِعَ لَبِنَةٍ، فَجَعَلَ النَّاسُ يَدْخُلُونَهَا وَيَتَعَجَّبُونَ، وَيَقُولُونَ لَوْلاَ مَوْضِعُ اللَّبِنَةِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Abu Huraira

El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Mi semejanza con la de otros profetas anteriores a mí es la de un hombre que ha construido una casa bonita y hermosa, excepto una casa de un ladrillo en una esquina. La gente se pasea por ella y se maravilla de su belleza, pero dice: «¡Ojalá pusieran este ladrillo en su lugar!» Así que yo soy ese ladrillo y soy el último de los Profetas».