حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا يَحْيَى، عَنْ شُعْبَةَ، حَدَّثَنِي عَبْدُ الْمَلِكِ، عَنْ طَاوُسٍ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما – ‏{‏إِلاَّ الْمَوَدَّةَ فِي الْقُرْبَى‏}‏ قَالَ فَقَالَ سَعِيدُ بْنُ جُبَيْرٍ قُرْبَى مُحَمَّدٍ صلى الله عليه وسلم‏.‏ فَقَالَ إِنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم لَمْ يَكُنْ بَطْنٌ مِنْ قُرَيْشٍ إِلاَّ وَلَهُ فِيهِ قَرَابَةٌ، فَنَزَلَتْ عَلَيْهِ إِلاَّ أَنْ تَصِلُوا قَرَابَةً بَيْنِي وَبَيْنَكُمْ‏.‏
Traducción
Narró Muhammad bin Yubair bin Mut`im

Que mientras estaba con una delegación de Quraish a Muawiya, este último escuchó la noticia de que Abdullah bin Amr bin Al-As había dicho que habría un rey de la tribu de Qahtan. Muawiya se enfureció, se puso de pie y alabó a Allah como se merecía, y dijo: «Ahora bien, he oído que algunos de vosotros narran cosas que no están en el Libro Sagrado ni han sido contadas por el Mensajero de Allah (ﷺ). Esos hombres son los ignorantes de entre vosotros. Tengan cuidado con toda esperanza que desvíe a la gente, pues oí al Mensajero de Allah (ﷺ) decir: «La autoridad del gobierno permanecerá en manos de los Quraish, y a quien sea hostil contra ellos, Alá lo destruirá siempre que respete las leyes de la religión. '»