حَدَّثَنَا أَبُو عَاصِمٍ، عَنْ عُمَرَ بْنِ سَعِيدِ بْنِ أَبِي حُسَيْنٍ، عَنِ ابْنِ أَبِي مُلَيْكَةَ، عَنْ عُقْبَةَ بْنِ الْحَارِثِ، قَالَ صَلَّى أَبُو بَكْرٍ ـ رضى الله عنه ـ الْعَصْرَ، ثُمَّ خَرَجَ يَمْشِي فَرَأَى الْحَسَنَ يَلْعَبُ مَعَ الصِّبْيَانِ، فَحَمَلَهُ عَلَى عَاتِقِهِ وَقَالَ بِأَبِي شَبِيهٌ بِالنَّبِيِّ لاَ شَبِيهٌ بِعَلِيٍّ‏.‏ وَعَلِيٌّ يَضْحَكُ‏.‏
Traducción
Narró Aisha

El Profeta (ﷺ) solía hablar con tanta claridad que si alguien quería contar el número de sus palabras, podía hacerlo. Narró 'Urwa bin Az-Zubair: 'Aisha me dijo: «No te sorprendas de que Abu fulano vino y se sentó junto a mi casa y comenzó a relatar las tradiciones del Mensajero de Allah (ﷺ) con la intención de hacerme escuchar, mientras estaba realizando una oración opcional. Se fue antes de que terminara mi oración opcional. Si lo hubiera encontrado todavía allí. Le habría dicho: «El Mensajero de Allah (ﷺ) nunca habló tan rápido y vagamente como tú. '»