حَدَّثَنِي مُحَمَّدُ بْنُ الْمُثَنَّى، حَدَّثَنَا مُعَاذٌ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبِي، عَنْ قَتَادَةَ، حَدَّثَنَا أَنَسٌ ـ رضى الله عنه ـ أَنَّ رَجُلَيْنِ، مِنْ أَصْحَابِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم خَرَجَا مِنْ عِنْدِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فِي لَيْلَةٍ مُظْلِمَةٍ وَمَعَهُمَا مِثْلُ الْمِصْبَاحَيْنِ، يُضِيآنِ بَيْنَ أَيْدِيهِمَا، فَلَمَّا افْتَرَقَا صَارَ مَعَ كُلِّ وَاحِدٍ مِنْهُمَا وَاحِدٌ حَتَّى أَتَى أَهْلَهُ‏.‏
Traducción
`Urwa narró

Que el Profeta (ﷺ) le dio un dinar para comprarle una oveja. `Urwa le compró dos ovejas con el dinero. Luego vendió una de las ovejas por un dinar y trajo un dinar y una oveja al Profeta. Al respecto, el Profeta (ﷺ) invocó a Allah para que lo bendijera en sus negocios. Así que Urwa solía sacar provecho (de cualquier negocio) aunque comprara polvo. (En otra narración) `Urwa dijo: «Escuché al Mensajero de Allah (ﷺ) decir: «Siempre hay bondad en los caballos hasta el Día de la Resurrección». (El narrador secundario añadió: «Vi 70 caballos en la casa de Urwa»). (Sufyan dijo: «El Profeta (ﷺ) le pidió a Urwa que le comprara una oveja como sacrificio»).