حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يُوسُفَ، أَخْبَرَنَا مَالِكٌ، عَنْ أَبِي الزِّنَادِ، عَنِ الأَعْرَجِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " لاَ تَسْأَلِ الْمَرْأَةُ طَلاَقَ أُخْتِهَا لِتَسْتَفْرِغَ صَحْفَتَهَا، وَلْتَنْكِحْ، فَإِنَّ لَهَا مَا قُدِّرَ لَهَا ".
Traducción
Usama narrado
Una vez, mientras estaba con el Profeta (ﷺ) y Saad, Ubai bin Kaab y Mu'adh también estaban sentados con él, se le acercó un mensajero de una de sus hijas, diciéndole que su hija estaba al borde de la muerte. El Profeta (ﷺ) le dijo al mensajero que le dijera: «Es para Allah lo que recibe y es para Allah lo que da, y todo tiene su tiempo (límite) fijo. Por lo tanto, debe ser paciente y esperar la recompensa de Alá».