حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ الْمُثَنَّى، حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ سَعِيدٍ، عَنْ حُمَيْدٍ الطَّوِيلِ، عَنِ الْحَسَنِ، عَنْ مُطَرِّفِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ الشِّخِّيرِ، عَنْ أَبِيهِ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " ضَالَّةُ الْمُسْلِمِ حَرَقُ النَّارِ " .
Traducción
Se narró de Zaid bin Khalid que al Profeta (صلى الله عليه وسلم) se le preguntó acerca de un camello perdido.
Se puso rojo y dijo: "¿Qué tiene que ver contigo? Tiene sus patas y su suministro de agua, puede ir a beber agua y comer de los árboles hasta que su dueño lo encuentre". Y le preguntaron acerca de la oveja perdida, y él dijo: "Tómala, porque será para ti o para tu hermano o para el lobo". Y le preguntaron sobre los objetos perdidos y dijo: "Recuerde las características de su bolsa y correa de cuero, y anúncialo por un año, luego si alguien lo reclama, descríbalo con esas características (dáselo a él), de lo contrario, incorpórelo a su propia riqueza".