Que un día fue a Al-Baqi', que es el cementerio, para hacer sus necesidades. La gente solía salir a hacer sus necesidades solo cada dos o tres días, y su cara era como la de un camello (por el hambre y la comida áspera). Luego entró en una ruina y mientras se agachaba para hacer sus necesidades, vio a una rata que sacaba un dinar de un agujero, luego entró y sacó otro, hasta que sacó diecisiete dinares. Luego sacó un pedazo de trapo rojo. Miqdad dijo: "Recogí el trapo y encontré otro dinar dentro de él, completando así dieciocho dinar. Los saqué y se los llevé al Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم), y le conté lo que había sucedido. Le dije: 'Toma su Sadaqah (caridad), oh Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم)'. Él dijo: 'Llévalos de vuelta, porque no se les debe ninguna Sadaqah. Que Allah los bendiga por ti". Entonces él dijo: '¿Quizás metiste la mano en el hoyo?' Le dije: 'No, por Aquel que te ha honrado con la verdad'.