حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا أَبُو الأَحْوَصِ، عَنْ أَبِي إِسْحَاقَ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ، عَنْ أُمِّ سَلَمَةَ، قَالَتْ ‏:‏ وَالَّذِي ذَهَبَ بِنَفْسِهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ مَا مَاتَ حَتَّى كَانَ أَكْثَرُ صَلاَتِهِ وَهُوَ جَالِسٌ وَكَانَ أَحَبَّ الأَعْمَالِ إِلَيْهِ، الْعَمَلُ الصَّالِحُ الَّذِي يَدُومُ عَلَيْهِ الْعَبْدُ وَإِنْ كَانَ يَسِيرًا ‏.‏
Traducción
No se supo que Jabir bin 'Abdullah dijo

"El Mensajero de Allah (ﷺ) pasó junto a un hombre que estaba rezando sobre una roca, y se dirigió a La Meca y se quedó un rato, luego se fue y encontró al hombre que seguía rezando como él había estado. Se puso de pie, juntó las manos y luego dijo: "Oh gente, debéis observar la moderación", tres veces, "porque Alá no se cansa (de dar recompensa) sino que vosotros os cansáis".