Estábamos con el Mensajero de Allah (ﷺ) en una expedición. Cuando regresamos, insté a mi camello a que se moviera rápidamente, ya que era lento. Un jinete me salió al encuentro por detrás y lo aguijoneó con un palo con punta de hierro que llevaba consigo. Mi camello avanzó como el mejor que jamás hayas visto. Al volverme, descubrí que era el Enviado de Alá.ﷺÉl dijo: "Yabir, ¿qué es lo que te da prisa? Le dije: "Mensajero de Allah, estoy recién casado". A lo que él respondió: ¿Es una virgen con la que te has casado o una que se ha casado anteriormente? Le dije: Con uno que ya estaba casado. Él dijo: ¿Por qué no una niña para que tú pudieras jugar con ella y ella pudiera jugar contigo? Y cuando llegamos a Medina y estábamos a punto de entrar, dijo: Esperad, para que entremos de noche (es decir, de noche) para que la mujer con el cabello despeinado lo peine, y la mujer cuyo marido había estado ausente se limpie; Y cuando entras (entonces tienes) el goce (de la compañía de tu esposa).