Estábamos con el Mensajero de Allah (ﷺ) en un viaje, y yo iba montado en un camello destinado a llevar agua y iba a la zaga de todas las personas. El Mensajero de Allah (ﷺlo golpeó o lo aguijoneó con algo que tenía consigo. Y después de él (se movió tan rápido) que se adelantó a todas las personas y luchó conmigo (para moverse más rápido de lo que yo le permitía) y tuve que contenerlo. El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: "¿Lo vendéis a tal o cual precio?" Que Allah te conceda el perdón. Le dije: "Apóstol de Alá, es tuyo". Él (de nuevo) dijo: "¿Lo vendes a tal y tal (precio)? Que Allah te conceda el perdón. Le dije: "Apóstol de Alá, es tuyo". Me dijo: ¿Te has casado después de la muerte de tu padre? Le dije: Sí. Él (de nuevo) dijo: ¿Con alguien que ya estaba casado o que era virgen? Le dije: Con uno que ya estaba casado. Él dijo: "¿Por qué no te casaste con una virgen que pudiera divertirte a ti y que tú pudieras divertirla a ella, y que ella pudiera jugar contigo y tú podrías divertirte con ella?" Abu Nadra dijo: "Esa era la frase común que decían los musulmanes: "Haces tal o cual cosa y Allah te concederá el perdón".