hasta que se acercó a las mujeres) Luego avanzó y la gente también avanzó junto con él hasta que estuvo en su lugar (original) (de culto). Luego completó la oración como era necesaria para completarla, y el sol brilló y dijo: ¡Oh, gente! En verdad, el sol y la luna son algunos de los signos de Alá y no se eclipsan cuando muere nadie entre las personas (Abu Bakr dijo: Al morir un ser humano). Así que cuando veas algo parecido (de la naturaleza de un eclipse), reza hasta que brille. No hay nada que te hayan prometido (en el otro mundo), pero lo he visto en esta oración mía. Cuando me veías dar marcha atrás por miedo a que el calor me afectara, vi que el dueño del bastón curvo arrastraba sus entrañas hacia el fuego y robaba (las pertenencias) de los peregrinos con su bastón curvo. Si él (el propietario del bastón) se daba cuenta, diría: Se enredó (accidentalmente) en mi bastón curvo, pero si no lo sabía, se lo llevaría. También vi en él (en el Infierno) a la dueña de un gato al que había atado y no le daba de comer ni le dejaba en libertad para comerse a las criaturas de la tierra, hasta que el gato moría de hambre. Me trajeron el paraíso, y fue en esa ocasión cuando me viste avanzar hasta que me quedé en mi lugar (de adoración). Extendí la mano porque quería agarrar sus frutos para que pudierais verlos. Entonces pensé en no hacerlo. No había nada de lo que te habían prometido que no hubiera visto en esta oración mía.