وَحَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، أَخْبَرَنَا يَزِيدُ بْنُ زُرَيْعٍ، عَنْ سَعِيدٍ الْجُرَيْرِيِّ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ شَقِيقٍ، قَالَ قُلْتُ لِعَائِشَةَ هَلْ كَانَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم يُصَلِّي الضُّحَى قَالَتْ لاَ إِلاَّ أَنْ يَجِيءَ مِنْ مَغِيبِهِ .
Traducción
Abd al-Rahman b. Abu Laila informó
Nadie me ha narrado nunca que haya visto al Mensajero de Allah (ﷺ) observando la oración de la mañana, excepto Umm Hani. Sin embargo, narró que el Mensajero de Dios (ﷺ) entró en su casa el día de la conquista de La Meca y rezó ocho rak'ahs (añadiendo): Nunca he visto una oración más corta que esta, excepto que él hiciera la reverencia y la postración por completo. Pero Ibn Bashshar (uno de los narradores) no mencionó en su narración la palabra: «Nunca».