Pasó (una noche) en la casa del Mensajero de Allah (ﷺ). Él (el Santo Profeta) se levantó, se cepilló los dientes, realizó la ablución y dijo: «En la creación de los cielos y la tierra, y en la alternancia del día y la noche, hay sin duda signos para las personas inteligentes» (al-Qur'an, iii. 190), hasta el final de la sura. Luego se puso de pie y rezó dos rak'as, poniéndose de pie, inclinándose y postrándose largamente en ellas. Luego terminó, se durmió y roncó. Lo hizo tres veces, seis rak'as en total, cada vez lavándose los dientes, realizando la ablución y recitando estos versos. Luego, observó tres rak'ahs de Witr. El mu'adhdhin pronunció entonces el Adhan, salió a rezar y dijo: «¡Oh Allah! Pon luz en mi corazón, luz en mi lengua, luz en mi oído, luz en mi vista, luz detrás de mí y luz delante de mí, luz por encima de mí y luz por debajo de mí. ¡Oh Alá! concédeme luz».