حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، قَالَ قَرَأْتُ عَلَى مَالِكٍ عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ أَبِي سَلَمَةَ بْنِ عَبْدِ الرَّحْمَنِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ إِنَّ أَحَدَكُمْ إِذَا قَامَ يُصَلِّي جَاءَهُ الشَّيْطَانُ فَلَبَسَ عَلَيْهِ حَتَّى لاَ يَدْرِي كَمْ صَلَّى فَإِذَا وَجَدَ ذَلِكَ أَحَدُكُمْ فَلْيَسْجُدْ سَجْدَتَيْنِ وَهُوَ جَالِسٌ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
'Imran b. Husain informó

El Mensajero de Allah (ﷺ) rezó la oración de la tarde y saludó al final de tres rak'ahs y luego se fue a su casa. Un hombre llamado al-Jirbaq, que perseguía objetivos largos, se levantó y fue a verlo, se dirigió a él llamándolo Mensajero de Dios y le mencionó lo que había hecho. Salió enfurecido, arrastrándose su manto, y cuando se acercó a la gente dijo: ¿Este hombre dice la verdad? Dijeron: Sí. Luego pronunció un rak'ah y luego saludó, realizó dos postraciones y luego saludó.