Alá acercó los confines del mundo por mí. Y he visto sus extremos oriental y occidental. Y el dominio de mi comunidad llegaría a los extremos que se me han acercado y se me ha concedido el tesoro rojo y el blanco, y rogué a mi Señor por mi comunidad que no fuera destruida a causa del hambre, ni que fuera dominada por un enemigo que no esté entre ellos para quitarles la vida y destruirla de raíz y rama, y mi Señor dijo: Muhammad, cada vez que tomo una decisión, no hay nadie que la cambie. Reconozco que vuestra comunidad no sería destruida por el hambre ni estaría dominada por un enemigo que no estuviera entre ella y que se quitara la vida y la destruyera de raíz y rama, incluso si todas las personas de diferentes partes del mundo unieran sus manos (con este propósito), sino que sería de entre ellas, es decir, de vuestra comunidad, de donde algunas personas matarían a otras o encarcelarían a otras.