حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، حَدَّثَنَا يَعْقُوبُ، - يَعْنِي ابْنَ عَبْدِ الرَّحْمَنِ الْقَارِيَّ - عَنْ
سُهَيْلٍ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ " لاَ تَقُومُ السَّاعَةُ
حَتَّى يَحْسِرَ الْفُرَاتُ عَنْ جَبَلٍ مِنْ ذَهَبٍ يَقْتَتِلُ النَّاسُ عَلَيْهِ فَيُقْتَلُ مِنْ كُلِّ مِائَةٍ تِسْعَةٌ وَتِسْعُونَ
وَيَقُولُ كُلُّ رَجُلٍ مِنْهُمْ لَعَلِّي أَكُونُ أَنَا الَّذِي أَنْجُو " .
Traducción
Abu Huraira informó que el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo:
Irak retendría sus dirhams y qafiz; Siria retendría su lodo y dinar y Egipto retendría su irdab y dinar y uno retrocedería a esa posición desde donde comenzó y retrocedería a esa posición desde donde comenzó y retrocedería a esa posición desde donde comenzó, y retrocedería a esa posición desde donde comenzó, la carne y la sangre de Abu Huraira lo atestiguarían.