حَدَّثَنَا أَبُو كُرَيْبٍ، مُحَمَّدُ بْنُ الْعَلاَءِ حَدَّثَنَا أَبُو أُسَامَةَ، عَنْ سُلَيْمَانَ بْنِ الْمُغِيرَةِ، عَنْ
ثَابِتٍ، عَنْ أَنَسٍ، قَالَ انْطَلَقَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم إِلَى أُمِّ أَيْمَنَ فَانْطَلَقْتُ مَعَهُ
فَنَاوَلَتْهُ إِنَاءً فِيهِ شَرَابٌ - قَالَ - فَلاَ أَدْرِي أَصَادَفَتْهُ صَائِمًا أَوْ لَمْ يُرِدْهُ فَجَعَلَتْ تَصْخَبُ
عَلَيْهِ وَتَذَمَّرُ عَلَيْهِ .
Traducción
Anas informó que después de la muerte del Mensajero de Allah (ﷺ), Abu Bakr le dijo a 'Umar
Visitemos a Umm Aiman como la visitaba el Mensajero de Allah (ﷺ). Cuando nos acercamos a ella, lloró. Ellos (Abu Bakr y Umar) le dijeron: ¿Qué te hace llorar? Lo que le espera (en el otro mundo) al Mensajero de Allah (ﷺ) es mejor que (esta vida mundana). Ella dijo: No lloro porque no sepa que lo que le espera al Mensajero de Allah (ﷺ) (en el otro mundo) es mejor que (este mundo), sino porque la revelación que vino del Cielo ha dejado de llegar. Esto los conmovió a ambos hasta las lágrimas y empezaron a llorar junto con ella.