El Mensajero de Allah (ﷺ) me dijo: No puedo librarme de Dhu'i-Khalasah, la casa de ídolos de Jatham, y esta casa de ídolos se llamaba Kaaba yamanita. Así que fui con 150 jinetes y no podía sentarme con firmeza sobre el caballo. Se lo mencioné al Mensajero de Allah (ﷺ) y él, golpeándome el pecho con la mano, dijo: Oh, Allah, concédele firmeza y haz que sea el guía de la rectitud y el que esté bien guiado. Así que se fue y le prendió fuego. Entonces Jarir envió al Mensajero de Allah (ﷺ) a una persona cuya kunya era Abu Arta para darle la feliz noticia al respecto. Se acercó al Mensajero de Allah (ﷺ) y le dijo: No he venido a ti (pero con la noticia) de que hemos dejado Dhu'l-Khalasah como un camello con costras. Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) bendijo cinco veces los caballos de Ahmas y los hombres de su tribu.