No cabe duda de que daría este estándar a una persona a la que Alá le conceda la victoria y que ame a Allah y a Su Mensajero, y Allah y Su Mensajero también lo aman. La gente pasó la noche pensando a quién se lo entregarían. Cuando amaneció, la gente se apresuró a buscar al Mensajero de Allah (ﷺ) con la esperanza de que se lo dieran. Él (el Santo Profeta) dijo: ¿Dónde está 'Ali b. Abu Talib? Dijeron: «Mensajero de Allah, le duelen los ojos». Luego lo llamó y lo trajeron. El Mensajero de Allah (ﷺ) le puso saliva en los ojos e invocó bendiciones. Se puso bien, como si no tuviera ninguna enfermedad, y le puso la norma. 'Ali dijo: Mensajero de Allah, lucharé contra ellos hasta que sean como nosotros. Entonces él (el Santo Profeta) dijo: Avanza con cautela hasta llegar a sus lugares abiertos. Después invítalos al Islam e infórmales sobre lo que es obligatorio para ellos en virtud de los derechos de Alá, porque, por Dios, si Dios guía a una persona a través de ti, es mejor para ti que tener el camello más valioso.