حَدَّثَنَا ابْنُ نُمَيْرٍ، حَدَّثَنَا أَبِي، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْمَلِكِ، عَنْ عَطَاءٍ، عَنْ جَابِرٍ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ مَا مِنْ مُسْلِمٍ يَغْرِسُ غَرْسًا إِلاَّ كَانَ مَا أُكِلَ مِنْهُ لَهُ صَدَقَةٌ وَمَا سُرِقَ مِنْهُ لَهُ صَدَقَةٌ وَمَا أَكَلَ السَّبُعُ مِنْهُ فَهُوَ لَهُ صَدَقَةٌ وَمَا أَكَلَتِ الطَّيْرُ فَهُوَ لَهُ صَدَقَةً وَلاَ يَرْزَؤُهُ أَحَدٌ إِلاَّ كَانَ لَهُ صَدَقَةٌ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Yabir (que Allah esté complacido con él) informó que el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo:

Un musulmán nunca planta un árbol a menos que tenga la recompensa de la caridad para él, porque lo que se come de eso es caridad; Lo que se roba de eso, lo que las bestias comen de eso, lo que los pájaros comen de eso es caridad para él. (En resumen) nadie incurre en una pérdida para él, sino que se convierte en una caridad de su parte.