Si un musulmán que sufre alguna calamidad dice lo que Alá le ha ordenado: «Pertenecemos a Alá y a Él volveremos; oh Alá, recompénsame por mi aflicción y dame algo mejor a cambio», Alá le dará algo mejor que eso a cambio. Cuando Abu Salama murió, dijo: ¿Qué musulmán es mejor que Abu Salama, cuya familia fue la primera en emigrar al Mensajero de Dios (ﷺ)? Entonces dije las palabras y Alá me dio a cambio al Mensajero de Dios (ﷺ). Ella dijo: El Mensajero de Allah (ﷺ) envió a Hatib b. Abu Balta'a para que me diera el mensaje de casarme con él. Le respondí: Tengo una hija (ya que estoy a mi cargo) y tengo un temperamento celoso. Él (el Santo Profeta) dijo: En lo que respecta a su hija, rogamos a Allah que la libere (de su responsabilidad) y también le suplico a Allah que acabe con (su) celoso (temperamento).