حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، قَالَ قَرَأْتُ عَلَى مَالِكٍ عَنْ صَفْوَانَ بْنِ سُلَيْمٍ، عَنْ عَطَاءِ، بْنِ يَسَارٍ عَنْ أَبِي سَعِيدٍ الْخُدْرِيِّ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ " الْغُسْلُ يَوْمَ الْجُمُعَةِ وَاجِبٌ عَلَى كُلِّ مُحْتَلِمٍ " .
Traducción
'Aisha informó
La gente acudía a rezar el Jumu'a desde sus casas en las aldeas vecinas vestidas con prendas de lana sobre las que se depositaba polvo, lo que desprendía un olor nauseabundo. Entre ellos, una persona (la que iba vestida de esa manera) se acercó al Mensajero de Dios (ﷺ) mientras estaba en mi casa. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo: «Si tuvieras que purificarte ese día».