حَدَّثَنَا حَسَنُ بْنُ الرَّبِيعِ، وَأَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ قَالاَ حَدَّثَنَا أَبُو الأَحْوَصِ، عَنْ سِمَاكٍ، عَنْ جَابِرِ بْنِ سَمُرَةَ، قَالَ كُنْتُ أُصَلِّي مَعَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَكَانَتْ صَلاَتُهُ قَصْدًا وَخُطْبَتُهُ قَصْدًا ‏.‏
Traducción
Abu Wa'il informó

«Ammar nos dio el sermón. Fue breve y elocuente. Cuando él (Ammir) descendió (del púlpito) le dijimos: 0 Abd al-Yaqzn, has pronunciado un sermón breve y elocuente. Ojalá hubieras alargado (el sermón). Dijo: He oído al Mensajero de Dios (ﷺ) decir: El alargar la oración de un hombre y la brevedad del sermón son señales de su comprensión (de la fe). Así que alarga la oración y acorta el sermón, porque hay una expresión de encanto (en concreto).