حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْعَزِيزِ، - يَعْنِي الدَّرَاوَرْدِيَّ - عَنِ الْعَلاَءِ، عَنْ
أَبِيهِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " الدُّنْيَا سِجْنُ الْمُؤْمِنِ
وَجَنَّةُ الْكَافِرِ " .
Traducción
Jabir b. Abdullah informó que el Apóstol de Allah (ﷺ) pasó por el bazar viniendo del lado de Aliya y la gente estaba de ambos lados. Allí encontró un cordero muerto con orejas muy cortas. Se cogió la oreja y dijo
¿A quién de ustedes le gustaría tener esto por un dirham? Dijeron: No nos gusta tenerlo ni siquiera por menos que eso, ya que no nos sirve de nada. Dijo: ¿Desean tenerlo (sin coste alguno)? Dijeron: «Por Alá, aunque estuviera vivo (no nos hubiera gustado tenerlo), porque tiene un defecto, ya que tiene una oreja muy corta; ahora también está muerta. Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Por Alá, este mundo es más insignificante a los ojos de Dios de lo que es (este cordero muerto) a vuestros ojos.