Alá está más complacido con el arrepentimiento de un siervo creyente que con el de una persona que emprende un viaje con una provisión de comida y bebida a lomos de su camello. Siguió así hasta que llegó a un desierto sin agua y sintió ganas de dormir. Así que se puso a la sombra de un árbol, se quedó dormido y su camello se escapó. Cuando se levantó, trató de ver (al camello) de pie sobre un montículo, pero no lo encontró. Luego subió al otro montículo, pero no pudo ver nada. Luego subió al tercer montículo, pero no vio nada hasta que regresó al lugar donde había estado anteriormente. Cuando estaba sentado (totalmente decepcionado), se le acercó el camello, hasta que este (el camello) puso la correa de la nariz en su mano. Alá está más satisfecho con el arrepentimiento de Su siervo que con el de la persona que encontró (su camello perdido) en ese mismo estado. Simak informó que Sha'bi opinaba que Nu'min lo atribuía al Mensajero de Dios (ﷺ). Sin embargo, Simak no lo oyó por sí mismo.