En verdad, vuestra creación es así de sabia. Los componentes de uno de vosotros se recogen durante cuarenta días en el vientre de su madre en forma de sangre, después de lo cual se convierte en un coágulo de sangre en otro período de cuarenta días. Luego se convierte en un bulto de carne y, cuarenta días después, Alá envía a su ángel con instrucciones sobre cuatro cosas, de modo que el ángel anota su sustento, su muerte, sus obras, su fortuna y su desgracia. Por Él, además de Quien no hay dios, ese de entre vosotros actúa como las personas que merecen el Paraíso, hasta que entre él y el Paraíso solo queda la distancia de un codo, cuando de repente la escritura del destino lo supera y comienza a actuar como los habitantes del Infierno y así entra en el Infierno, y otro actúa en el camino de los habitantes del Infierno, hasta que queda entre él y el Infierno una distancia de un codo que la escritura del destino lo vence y luego comienza a actuar como la gente del Paraíso y entra en el Paraíso.