Yo estuve con al-Aswad b. Yazid estaba sentado en la gran mezquita, y allí estaba con nosotros al-Sha'bi, y narró la narración de Fátima bint Qais (que Dios esté complacido con ella) de que el Mensajero de Dios (ﷺ) no hizo ninguna provisión para el alojamiento y la manutención de ella. Al-Aswad agarró algunos guijarros en su puño y los arrojó hacia él diciendo: "Ay de ti, narras así", mientras que Umar dijo: "No podemos abandonar el Libro de Allah y la Sunnah de nuestro Apóstol (ﷺ) por las palabras de una mujer". No sabemos si se acuerda de eso o lo olvida. Para ella, hay una provisión de alojamiento y subsidio de manutención. Allah, el Exaltado y Majestuoso, dijo: "No los eches de sus casas, ni deben salir ellos mismos a menos que cometan una indecencia abierta" (lxv. 1).