Cuando el Apóstol de Allah (ﷺ) contrajo matrimonio con Zainab (Allah esté complacido con la apuesta), mmm Sulaim le envió sombreros en una vasija de piedra como regalo. Anas declaró que el Mensajero de Allah (ﷺ) le dijo: "Ve e invita en mi nombre a todos los musulmanes que encuentres". Así que invité en su nombre a todos los que conocí. Entraron (a su casa) y comieron y salieron. Y el Mensajero de Allah (ﷺ) había mantenido su mano sobre la comida, e invocó la bendición sobre ella, y dijo lo que Allah quería que dijera, y ninguno de los que encontré quedó sin invitar. Comieron hasta saciarse y salieron, pero un grupo de entre ellos permaneció allí y se enfrascó en una larga discusión. El Apóstol de Alá (ﷺ) sintió vergüenza de decirles algo. Así que salió y los dejó en su casa y Allah el Grande y Majestuoso reveló este versículo: "Oh creyentes, no entres en las casas del Profeta si no se te da permiso para comer, sin esperar a que se termine de cocinar". Qatada (en lugar de usar la palabra Ghaira Nazirina) usó la palabra Ghaira Mutahayyinina (es decir, no esperar el momento de la comida). Pero cuando te inviten, entra..." hasta este versículo. Esto es más puro para sus corazones y para los corazones de ellos.