حَدَّثَنِي عَمْرٌو النَّاقِدُ، وَزُهَيْرُ بْنُ حَرْبٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا سُفْيَانُ بْنُ عُيَيْنَةَ، حَدَّثَنِي سُمَىٌّ،
عَنْ أَبِي صَالِحٍ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم كَانَ يَتَعَوَّذُ مِنْ سُوءِ الْقَضَاءِ
وَمِنْ دَرَكِ الشَّقَاءِ وَمِنْ شَمَاتَةِ الأَعْدَاءِ وَمِنْ جَهْدِ الْبَلاَءِ . قَالَ عَمْرٌو فِي حَدِيثِهِ قَالَ سُفْيَانُ
أَشُكُّ أَنِّي زِدْتُ وَاحِدَةً مِنْهَا .
Traducción
Khaula bint Hakim Sulamiyya informó
Escuché al Mensajero de Allah (ﷺ) decir: Cuando alguno de vosotros se quede en un lugar, debe decir: «Me refugio en la Palabra Perfecta de Allah de la maldad que Él creó». Entonces, nada le haría daño hasta que se mudara de ese lugar. Abu Huraira relató que una persona se acercó al Mensajero de Allah (ﷺ) y le dijo: «Mensajero de Allah, me picó un escorpión durante la noche. Entonces dijo: Si hubieras recitado estas palabras por la noche: «Me refugio en la Palabra Perfecta de Allah de la maldad de lo que Él ha creado», no te habría hecho ningún daño.