حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، وَإِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، - وَاللَّفْظُ لِيَحْيَى - قَالاَ أَخْبَرَنَا
جَرِيرٌ، عَنْ مَنْصُورٍ، عَنْ هِلاَلٍ، عَنْ فَرْوَةَ بْنِ نَوْفَلٍ الأَشْجَعِيِّ، قَالَ سَأَلْتُ عَائِشَةَ عَمَّا كَانَ
رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَدْعُو بِهِ اللَّهَ قَالَتْ كَانَ يَقُولُ " اللَّهُمَّ إِنِّي أَعُوذُ بِكَ مِنْ
شَرِّ مَا عَمِلْتُ وَمِنْ شَرِّ مَا لَمْ أَعْمَلْ " .
Traducción
Zaid b. Alqam informó
No voy a decir nada más que lo que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía decir. Solía suplicar: «Oh Allah, me refugio en Ti de la incapacidad, la pereza, la cobardía, la avaricia, la decrepitud y el tormento de la tumba. Oh Alá, concede a mi alma el sentido de la rectitud y purifícala, porque Tú eres quien mejor la purifica. Tú eres su Amigo Protector y Guardián. Oh Alá, en Ti me refugio del conocimiento que no aprovecha, del corazón que no teme (a Allah), del alma que no se siente satisfecha y de las súplicas que no reciben respuesta».