¿De dónde vienes? Dicen: Venimos de Tus siervos en la tierra, quienes Te glorificaron (recitando a Subhan Allah), proclamando Tu grandeza (diciendo Allah o-Akbar) y pronunciando Tu Unidad (La ilaha ill Allah) y alabándote (pronunciando al-Hamdu Lillah) y rogándote. Diría: ¿Qué es lo que me piden? Dirán: Te ruegan el Paraíso Tuyo. Él (Dios) diría: ¿Han visto Mi Paraíso? Dijeron: No, Señor nuestro. Diría: (¿Qué sería entonces) si fueran a ver Mine Paradise? Ellos (los ángeles) dijeron: Buscan Tu protección. Él (el Señor) diría: ¿Contra qué buscan mi protección? Ellos (los ángeles) dirían: ¡Señor nuestro, desde el Infierno! Él (el Señor) diría: ¿Han visto mi fuego? Ellos dirían: No. Él (el Señor) diría: ¿Qué sería si vieran Mi Fuego? Dirán: Te ruegan perdón. Diría: Les concedo el perdón, les concedo lo que piden y les concedo la protección contra la que buscan protección. Ellos (los ángeles) volverían a decir: Señor, hay entre ellos un siervo tan sencillo que pasó por allí (esa asamblea) y se sentó allí con ellos (que había estado participando en esa asamblea). Él (el Señor) decía: Yo también le perdono, porque son un pueblo en el que los compañeros de asiento no son en absoluto desafortunados.