Envía con nosotros a algunos hombres que puedan enseñarnos el Corán y la Sunnah. En consecuencia, envió a setenta hombres de los Ansar. Se llamaban los Recitadores y entre ellos estaba mi tío materno. Haram. Solían recitar el Corán, discutir y reflexionar sobre su significado por la noche. Durante el día traían agua y la vertían (en cántaros) en la mezquita, recogían madera y la vendían y, con lo recaudado, compraban alimentos para la gente de Suffa y los necesitados. El Profeta (ﷺ) envió a los recitadores con estas personas, pero estas (personas traicioneras) cayeron sobre ellas y las mataron antes de que llegaran a su destino (mientras morían). Dijeron: Oh Allah, dale la noticia a nuestro Profeta de que te hemos conocido (en cierto modo) de que estamos satisfechos contigo y que tú estás satisfecho con nosotros. (El narrador dijo): Un hombre atacó a Haram (tío materno de Anas) por detrás y lo golpeó con una lanza que lo atravesó. (Mientras moría), Haram dijo: Por el Señor de la Kaaba, he tenido éxito. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo a sus compañeros: «Tus hermanos han sido asesinados». Decían: «Oh, Alá, transmítele a nuestro Profeta la noticia de que te hemos conocido de una manera que nos complazca contigo y a ti también con nosotros». ﷺ