وَحَدَّثَنِي مُحَمَّدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ نُمَيْرٍ، وَزُهَيْرُ بْنُ حَرْبٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ يَزِيدَ، قَالَ حَدَّثَنِي سَعِيدُ بْنُ أَبِي أَيُّوبَ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبُو هَانِئٍ، عَنْ أَبِي عُثْمَانَ، مُسْلِمِ بْنِ يَسَارٍ عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَنَّهُ قَالَ ‏"‏ سَيَكُونُ فِي آخِرِ أُمَّتِي أُنَاسٌ يُحَدِّثُونَكُمْ مَا لَمْ تَسْمَعُوا أَنْتُمْ وَلاَ آبَاؤُكُمْ فَإِيَّاكُمْ وَإِيَّاهُمْ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Abū Ayyūb Sulaymān bin Ubayd Allah al-Ghaylānī nos narró: Abū Āmir, que significa al-Aqadī, nos narró, Rabāh nos narró, bajo la autoridad de Qays bin Sa'd, con la autoridad de Muyāhid, dijo que Bushayr ul-Adawī llegó a Ibn Abbās y luego se puso a narrarle:

«El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo...», «El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo...». Entonces pareció que Ibn Abbās no estaba escuchando su hadiz ni reflexionando sobre él, así que [Bushayr] dijo: «Oh, Ibn Abbās, ¿por qué veo que no escuchas mi hadiz? Te lo cuento por la autoridad del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), pero no me escuchas». Ibn Abbās dijo: «De hecho, una vez escuchábamos a un hombre decir: «El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo...» corriendo hacia él con nuestros ojos y escuchándolo con nuestros oídos; luego, cuando la gente aceptó lo difícil y lo dócil, ya no nos separamos de la gente excepto de aquellos a quienes conocíamos».