أَخْبَرَنَا مُحَمَّدُ بْنُ حَاتِمٍ، قَالَ أَنْبَأَنَا حِبَّانُ، قَالَ أَنْبَأَنَا عَبْدُ اللَّهِ، عَنْ شُعْبَةَ، عَنْ حَمَّادٍ، عَنْ إِبْرَاهِيمَ، عَنْ أَبِي سَعِيدٍ، قَالَ إِذَا اسْتَأْجَرْتَ أَجِيرًا فَأَعْلِمْهُ أَجْرَهُ.
Traducción
Fue narrado de Hammad y Qatadah, acerca de un hombre que le dijo a otro hombre
"Te arrendaré (algo) hasta que llegue a La Meca por tal y tal pago, y si viajo por un mes o tal y tal -algo que él nombró- te daré tal y tal cosa además". No veían nada malo en eso, pero no les gustaba que dijera: "Si viajo por más de un mes, deduciré tal o cual cosa de su contrato de arrendamiento".