أَخْبَرَنِي إِبْرَاهِيمُ بْنُ الْحَسَنِ الْمِقْسَمِيُّ، قَالَ حَدَّثَنَا حَجَّاجُ بْنُ مُحَمَّدٍ، عَنْ حَمَّادِ بْنِ سَلَمَةَ، عَنْ أَبِي الزُّبَيْرِ، عَنْ جَابِرٍ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم نَهَى عَنْ ثَمَنِ السِّنَّوْرِ وَالْكَلْبِ إِلاَّ كَلْبَ صَيْدٍ . قَالَ أَبُو عَبْدِ الرَّحْمَنِ وَحَدِيثُ حَجَّاجٍ عَنْ حَمَّادِ بْنِ سَلَمَةَ لَيْسَ هُوَ بِصَحِيحٍ .
Traducción
Se narró de 'Arm bin Shu'aib, de su padre, de su abuelo, que
un hombre se acercó al Profeta y le dijo: "Oh Mensajero de Allah, he entrenado perros; aconséjame acerca de ellos". Él dijo: "Lo que tus perros atrapen para ti, cómelo", yo dije: "¿Incluso si lo matan?" Dijo: "Aunque lo maten". Él dijo: "Aconséjame acerca de mi arco". Dijo: "Lo que sea que tu flecha te devuelva, come". Él dijo: "Incluso si se te escapa, siempre y cuando no encuentres en él la marca de una flecha que no sea la tuya, o descubras que se ha podrido". (Otra cadena).