"El Mensajero de Allah nos envió con Abu Ubaidah y éramos más de trescientos hombres. Nos suministró un saco de dátiles y los repartió a puñados. Cuando se quedaba corto, nos daba un dátil a la vez, hasta que solíamos chuparlo como un bebé, y bebíamos agua con él. Cuando nos quedamos sin ellos se nos hizo muy difícil. Solíamos golpear las hojas de Khabat con nuestros arcos para derribarlas) y tragarlas, luego beber agua con ella. Llegamos a ser conocidos como Jaish Al-Khabat (el ejército Khabat). Entonces, cuando estábamos a punto de girar hacia el interior, vimos una bestia como una colina, llamada Al-'Anbar. Abu 'Ubaidah dijo: 'Es carne muerta, no la comas'. Luego dijo: "El ejército del Mensajero de Allah en la causa de Allah, el Poderoso y Sublime, y nos vemos obligados por la necesidad; comed en el nombre de Allah. "Así que nos basamos en él y convertimos un poco de él en carne asada. Trece hombres podían sentarse en la cuenca de sus ojos. Abu Ubaidah tomó una de sus costillas y sentó a un hombre en el camello más grande que tenía la gente, y pasaron por debajo de él. Cuando llegamos a ver al Mensajero de Allah, él dijo: '¿Qué te retuvo tanto tiempo?' Le dijimos: "El Quraish" y le hablamos de la bestia. Él dijo: 'Esa es la provisión que Allah te concedió. ¿Tienes algo de eso contigo? "Dijimos: 'Sí'.