أَخْبَرَنَا بِشْرُ بْنُ خَالِدٍ الْعَسْكَرِيُّ، قَالَ حَدَّثَنَا غُنْدَرٌ، عَنْ شُعْبَةَ، عَنْ سُلَيْمَانَ، عَنْ عُمَارَةَ بْنِ عُمَيْرٍ، عَنْ أَبِي مَعْمَرٍ، عَنْ أَبِي مَسْعُودٍ، قَالَ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَمْسَحُ عَوَاتِقَنَا وَيَقُولُ ‏"‏ اسْتَوُوا وَلاَ تَخْتَلِفُوا فَتَخْتَلِفَ قُلُوبُكُمْ وَلْيَلِيَنِّي مِنْكُمْ أُولُو الأَحْلاَمِ وَالنُّهَى ثُمَّ الَّذِينَ يَلُونَهُمْ ثُمَّ الَّذِينَ يَلُونَهُمْ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró que Abu Mas'ad Al-Ansari dijo

«El Mensajero de Allah (ﷺ) solía darnos suaves palmaditas en los hombros (para asegurarse de que la fila estuviera recta) a la hora de rezar, y decía: «Mantened (las hileras) rectas; no os diferenciéis unas de otras para que vuestros corazones no sufran discordia. Que los que son maduros y sabios estén más cerca de mí, luego los que están a su lado, y luego los que están a su lado».