أَخْبَرَنَا عَمْرُو بْنُ عَلِيٍّ، قَالَ حَدَّثَنَا يَحْيَى، قَالَ حَدَّثَنَا دَاوُدُ بْنُ قَيْسٍ، قَالَ حَدَّثَنِي عِيَاضٌ، عَنْ أَبِي سَعِيدٍ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم كَانَ يَخْرُجُ يَوْمَ الْعِيدِ فَيُصَلِّي رَكْعَتَيْنِ ثُمَّ يَخْطُبُ فَيَأْمُرُ بِالصَّدَقَةِ فَيَكُونُ أَكْثَرَ مَنْ يَتَصَدَّقُ النِّسَاءُ فَإِنْ كَانَتْ لَهُ حَاجَةٌ أَوْ أَرَادَ أَنْ يَبْعَثَ بَعْثًا تَكَلَّمَ وَإِلاَّ رَجَعَ ‏.‏
Traducción
Se narró de Al-Hasan que

Ibn 'Abbas pronunció un sermón en Basora y dijo: «Paga el zakat de tu ayuno». La gente empezó a mirarse unos a otros. Dijo: «Quienquiera que esté aquí de la gente de Medina, levántese y enseñe a sus hermanos, porque no saben que el Mensajero de Dios (ﷺ) ordenó la práctica del sadaqat al-fítr a jóvenes y ancianos, a libres y esclavos, a hombres y mujeres; media sa' de trigo o una sa' de dátiles secos o cebada».