«Dije: '¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Cómo se hace el Wudu'? ' Dijo: «En cuanto al wudu», cuando realizas el wudu y te lavas las manos para limpiarlas, tus pecados salen de entre los dedos y las yemas de los dedos. Cuando te enjuagas la boca y las fosas nasales, te lavas la cara y las manos hasta los codos, te limpias la cabeza y te lavas los pies hasta los tobillos, quedas limpio de todos tus pecados. Cuando postráis vuestro rostro ante Alá, glorificado y exaltado sea, saldréis de vuestros pecados como el día en que vuestra madre os dio a luz». Abu Umamah dijo: «Dije: '¡Oh 'Amr bin 'Abasah! ¡Mira lo que dices! ¿Se dio todo eso de una sola vez? Dijo: «Por Alá, he envejecido, se me ha acercado la hora señalada y no soy tan pobre como para decir mentiras sobre el Mensajero de Allah (ﷺ). Lo escuché con mis propios oídos y lo entendí en mi corazón por boca del Mensajero de Allah».