أَخْبَرَنَا قُتَيْبَةُ، قَالَ حَدَّثَنَا أَبُو عَوَانَةَ، عَنْ دَاوُدَ الأَوْدِيِّ، عَنْ حُمَيْدِ بْنِ عَبْدِ الرَّحْمَنِ، قَالَ لَقِيتُ رَجُلاً صَحِبَ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم كَمَا صَحِبَهُ أَبُو هُرَيْرَةَ - رضى الله عنه - أَرْبَعَ سِنِينَ قَالَ نَهَى رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَنْ يَمْتَشِطَ أَحَدُنَا كُلَّ يَوْمٍ أَوْ يَبُولَ فِي مُغْتَسَلِهِ أَوْ يَغْتَسِلَ الرَّجُلُ بِفَضْلِ الْمَرْأَةِ وَالْمَرْأَةُ بِفَضْلِ الرَّجُلِ وَلْيَغْتَرِفَا جَمِيعًا ‏.‏
Traducción
Se narró que Humaid bin 'Abdur-Rahman dijo

«Conocí a un hombre que acompañó al Profeta (ﷺ) como Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él), lo acompañó durante cuatro años. Dijo: «El Mensajero de Allah (ﷺ) nos prohibió a ninguno de nosotros peinarse todos los días, [1] u orinar en el lugar donde realiza el Ghusl, o que un hombre lo haga con el agua sobrante de una mujer, o que una mujer lo haga con el agua sobrante de un hombre; deberían recogerlo juntos. «[1] Se dice que esto es para evitar que haga de su apariencia física su principal objetivo.