أَخْبَرَنَا عُبَيْدُ اللَّهِ بْنُ سَعِيدٍ، قَالَ حَدَّثَنَا يَحْيَى، عَنْ سُفْيَانَ، قَالَ حَدَّثَنِي أَبُو حَازِمٍ، عَنْ سَهْلِ بْنِ سَعْدٍ، قَالَ كَانَ رِجَالٌ يُصَلُّونَ مَعَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عَاقِدِينَ أُزْرَهُمْ كَهَيْئَةِ الصِّبْيَانِ فَقِيلَ لِلنِّسَاءِ لاَ تَرْفَعْنَ رُءُوسَكُنَّ حَتَّى يَسْتَوِيَ الرِّجَالُ جُلُوسًا ‏.‏
Traducción
Se narró que 'Amr bin Salamah dijo

«Cuando mi pueblo regresó del Profeta (ﷺ), dijeron que había dicho: 'Deja que quien más recite el Corán te guíe en la oración'. Así que me llamaron y me enseñaron a inclinarme y a postrarme. Yo solía guiarlos en la oración, con un manto roto, y le decían a mi padre: «¿No nos ocultarás el trasero de tu hijo?" '