Mientras el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) caminaba, se acercó a algunas personas y oyó un ruido confuso que provenía de ellas. Dijo: «¿Qué es este ruido?» Dijeron: «Oh, Mensajero de Allah, tienen una bebida que beben». Hizo llamar a esas personas y les dijo: «¿En qué se remoja (la fruta para preparar esa bebida)?» Dijeron: «Las remojamos (las frutas) en vasijas talladas en madera y calabazas, y no tenemos odres de agua (que se puedan cerrar)». Dijo: «No beban excepto de una vasija que se pueda atar y cerrar». Luego, pasó todo el tiempo que Alá quiso, y volvió a ellos y ellos se enfermaron y se pusieron pálidos. Dijo: «¿Por qué pareces tan enfermo?» Dijeron: «Oh, Mensajero de Allah, nuestra tierra es insalubre y nos lo prohibiste todo excepto lo que había en una embarcación que pudiera estar atada y cerrada». Dijo: «Bebe, pero toda sustancia embriagadora es ilegal».