Un día asistió a un sermón que pronunció Samurah bin Jundub. En su sermón mencionó un hadiz del Mensajero de Dios (ﷺ). Samurah bin Yundúb dijo: «Un día, en la época del Mensajero de Dios (ﷺ), un muchacho de los Ansar y yo disparábamos contra dos objetivos nuestros, cuando el sol tenía dos o tres lanzas de altura, como le parece a quien mira al horizonte. El sol se puso negro y nos dijimos unos a otros: vayamos a la mezquita, porque por Dios (SWT) esto debe anunciar algún evento relacionado con el Mensajero de Allah (ﷺ) y su comunidad. Fuimos a la mezquita y vimos al Mensajero de Allah (ﷺ) acercándose a la gente. Avanzó y rezó. Permaneció de pie durante más tiempo que nunca en ninguna oración en la que nos guiara, pero no lo escuchamos decir nada. Luego se inclinó durante el mayor tiempo que jamás había hecho en ninguna oración que nos guiara, pero no lo escuchamos decir nada. Luego se postró durante el mayor tiempo que jamás se había postrado en ninguna oración que nos guiara, pero no lo escuchamos decir nada. Luego hizo lo mismo en el segundo rak'ah. Y el eclipse terminó cuando estaba sentado al final del segundo rak'ah. Luego pronunció el salam, alabó y glorificó a Allah (SWT), y testificó que no hay nadie digno de adoración excepto Allah (SWT) y testificó que era el siervo y el Mensajero de Allah». Narrado en forma abreviada.