«Escuchamos a Abu Umamah Al-Bahili decir: «Escuché a 'Amrah bin 'Abasah decir: 'Oh, Mensajero de Allah, ¿hay algún momento que acerque más a uno a Allah que otro, o algún momento que deba buscarse para recordar a Allah? Dijo: «Sí, lo más cerca que el Señor está de Su siervo es en la última parte de la noche, así que si puedes estar entre los que recuerdan a Allah en ese momento, hazlo. Porque los ángeles asisten a la oración y la presencian hasta que sale el sol, y luego sale entre los dos cuernos del Shaitán, ese es el momento en que los incrédulos oran, así que no recéis hasta que el sol haya salido a la altura de una lanza y sus rayos hayan desaparecido. Luego, los ángeles asisten a la oración y dan testimonio (por parte de los ángeles) hasta que el sol esté directamente sobre nuestras cabezas al mediodía, momento en que las puertas del Infierno se abren y el infierno se llena de energía. Así que no recéis hasta que aparezcan las sombras. Luego, los ángeles asisten a la oración y la presencian hasta que se pone el sol, y la oración se pone entre los cuernos de un Shaitán, y ese es el momento en que los incrédulos oran».